Elena Esteban

Ampliar la visión

21/04/2017

Desde la perspectiva habitual que tenemos, solo vemos el presente, desde nuestra posición, recordamos el pasado y no conocemos el futuro.

A veces vamos cuesta abajo, y no me refiero a que nos sea más fácil caminar, sino a que nos vamos hundiendo sin remedio, hagamos lo que hagamos.

Si tuviéramos una visión más global de los acontecimientos, veríamos que al llegar a lo más bajo, volvemos siempre a subir, o incluso en ocasiones, veríamos que era necesario llegar abajo para poder tomar el otro camino que había hacia el éxito.

Puede ser desesperante creer que has llegado al fondo y ver que no es así, y que además sigues bajando, que aún no se ve el camino de salida. Puede ser desesperante cuando se nos hace eterno estar en lo más profundo, ya que el tiempo es relativo y en ocasiones se ralentiza.

Sin embargo, no sirve de nada bajar con miedo o preocupación pues siempre después de la bajada aparece la subida, y de hecho, parece inevitable bajar hasta el fondo. En esos momentos lo mejor es confiar, aceptar tu destino y tratar de mejorar tu situación con fluidez y adaptación.

A menudo cuando estamos en el camino de bajada, sentimos preocupación o miedo, nuestro cerebro racional comienza a darnos consejos equivocados de huida, que no tienen nada que ver con nuestro sentir interno. Todo esto ocurre por nuestra incapacidad de ver más allá, no tenemos una perspectiva global, no tenemos el mapa completo del camino que estamos recorriendo y que nos indica en qué momento viviremos la próxima subida.

¿De qué te sirve pues preocuparte o sufrir? ¿Por qué tienes miedo si has sufrido estas subidas y bajadas otras veces?

Confía en la vida, porque el miedo o el sufrimiento no van a aportarte ideas para transformar tu situación… el miedo y el sufrimiento no te van a aportar nada.

¿Quieres dejar atrás el miedo, la desconfianza y el sufrimiento? ¿Quieres vivir con confianza y fluidez, con valentía y decisión? Yo puedo ayudarte 616 507 300

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